jueves, 23 de noviembre de 2017

Cronica de un Ictus - El día que sufrió el ictus - I

Antes de nada me presentaré, soy la pareja de Raquel, el ictus le dió a ella pero yo quiero contar como lo he vivido por si puede ayudar a otros y hacerme recordar a mi mismo lo vulnerables y egoistas que somos en el día a día.

La llamada


Era una mañana más de Jueves, hacía dos meses y cinco días que había llegado a nuestras vidas Pablo, nuestro segundo hijo. El le hizo pasar una mala noche, como las incontables que pasa cualquier madre, mas cuando solo tomaba pecho. Pues pareciendo un Jueves normal me marcho a trabajar. Ya en el trabajo en torno a las 18:20 recibo una llamada de Raquel, indicándome que cuando pudiera me fuese al hospital de el Toyo, un hospital de alta resolución (que ese día no lo fue tanto). Me dice que llevaba allí desde el medío día con un dolor muy fuerte en la cabeza y no se lo quitaban. En la misma llamada pensé y mi hija, ¿quien la ha recogido del cole?, ¿por qué no me ha avisado antes?, ¿ y el bebé?. Bueno estaba claro que no era el momento de solventar estas cuestiones por teléfono.

Ella venía sufriendo una crisis de jaqueca ya durante dos semanas, las sufre desde que era niña, pero desde que estamos juntos era la crisis más fuerte que había tenido hasta ahora. Ya había ido a lo largo de esas dos semanas varias veces al hospital donde le suministraban una medicación via intravenosa y le bajaban el dolor sin llegar a eliminarlo por completo, dado que como le estaba dando el pecho al niño no le podían suministrar la medicación que habitualmente le daban para eliminarlo completamente.

En el hospital

Al llegar al hospital me encuentro a Raquel tendida en una camilla donde le estaban quitando la vía, el niño en brazos de mi cuñada y mi hija Sara dando saltitos por la habitación. Entonces llega el médico o auxiliar, no tengo claro lo que era y dice:
Ya te hemos suministrado 3 ciclos del mismo tipo de medicación desde que viniste y no te podemos dar nada más fuerte para el dolor de cabeza sin interferir en la toma del pecho del niño. Ahora o bien te vas a casa a relajarte o te vas al Hospital de Torrecárdenas (hospital general de Almería) para que te vea un neurólogo a ver por que tienes ese dolor tan fuerte.

Yo no quise intervenir, pues acababa de llegar y no tenía la información de todo lo que le habían dicho antes, pero si que me surgieron varias cuestiones que nadie preguntó, pues el preguntón en mi casa soy yo.
Si tras un ciclo de medicación no se obtienen resultados, ¿que les hace pensar que un segundo ciclo si lo va a hacer y hasta cuantos ciclos pueden suministrar?. ¿Por qué si consideran que ha de examinarla un neurólogo no la derivan Vds. desde el hospital para que sea atendida por un especialista?. Estas preguntas y otras quedarán en el limbo de las preguntas no realizadas ni contestadas.

Una vez le entregan el informe, con una cara blanca como el papel y apenas sin fuerzas por el día tan malo que llevaba Raquel y el cansancio me dice:
 Jose, ¿que hago?. 
A lo que respondí. ¿Es que no te ves?, que vas a hacer, irte con tu hermana al hospital y que te pongan la medicación que te tengan que poner para que te quiten ese dolor de cabeza.
¿Y los niños?
Yo me encargo de los niños, pero tu no puedes seguir así. Ve y que te pongan la medicación que te tengan que poner, no te preocupes por los niños que estarán bien.

Ya con los niños en el coche, el pequeño con 2 meses y 5 días que no había tomado un biberón todavía, con mi cabreo y los nervios. Pienso si este empieza a llorar ahora y no para no voy a poder solo. Por lo que llamé a mis Padres y les pedí que vinieran a casa para ayudarme con Pablo para poder darle su primer biberón.

En casa

Pues con la ayuda de mis padres todo se normaliza en casa, en torno a las 21:30 o las 22 me llaman desde el Hospital indicando que ya le han puesto la medicación "fuerte" y que en media hora o así le darán el alta para que se vaya a casa. Con la niña durmiendo, el peque se había tomado casi todo el bibe y durmiendo en el carrito le digo a mis padres que se vayan. Ya están mayores y necesitan su descanso y su casa. No pasa ni media hora y me llama mi cuñada, indicándome que a Raquel estando en observación la han tenido que atender, que ahora está en la UCI y que ha salido un médico indicándole que Raquel está muy grave y que llame a los familiares y personas más allegadas. Ella estaba muy nerviosa, me lo decía entre lágrimas y sollozos. Le indico que estoy solo en casa que mis padres ya se habían ido, que tengo que llamarlos esperar a que lleguen y entonces voy pues no podía dejar en casa solos a una niña de 5 años y a un niño de 2 meses.

Llamo a mis padres muy nervioso y le digo que se vengan, que Raquel se ha puesto muy mala y está en la UCI, tengo que ir y que no sé cuando voy a volver. Entonces me paro y digo, bueno que puedo hacer mientras espero, mi cabeza en ese momento empieza a bombardearme con pensamientos negativos, digo voy a ducharme pues no sé el tiempo que estaré en el hospital. Voy a ducharme y ya en la ducha me empiezan a invadir miedos y pensamientos negativos.

En la UCI está la gente que está muy grave y no todo el mundo sube a planta.
Los niños son muy pequeños, no se pueden quedar sin madre siendo tan pequeños.
Esto no puede estar pasando, era un dolor de cabeza, ¿que ha pasado?.
Familiares cercanos y allegados, eso lo dicen cuando la cosa está muy mal.
Por que no ha ido al neurólogo antes como le dije para que la revisaran.

Y digo basta ya !!!. Con lagrimas, con gritos. Los pensamientos negativos no son buenos ahora, no pueden estar dentro de mi cabeza, pues la necesito para atender a mi familia, a Raquel, Sara y Pablo. Así que salid de mi cabeza pues ahora mismo no tenéis cabida dentro de mi.

Cuando llegan mis padres, con la cara descompuesta yo ya estaba listo para ir al hospital, los beso y les digo, voy a ver que me encuentro, anteriormente hice otra llamada donde ya vi algo más calmada a mi cuñada pero no sabía decirme que había pasado ni lo que tenía Raquel.

Cojo el coche y como alma que se lleva el diablo cogí la carretera, donde otra vez los pensamientos negativos afloraba a los cuales les gritaba, No, eso no puede pasar. Salid de aquí que ahora no tengo tiempo para vosotros. Así hasta que llegué al Hospital.

1 comentario:

  1. Todos hemos pasado por ese trance y una vez dado el alta nadie te dice a lo que te tienes que enfrentar. Luego tienes dos opciones si tienes dinero puedes pagarte una rehabilitación intensiva y si no aparcado en casa. Después de elegir tienes dos opciones o pedir subvenciones y calar o levantar la voz, denunciar y reivindicar. Cada uno es libre de elegir su camino. Mucho ánimo

    ResponderEliminar